Mesa de reflexión: Los saberes tecnosociales. Efectos en las instituciones, la educación y la cultura política

El avance de la tecnología es un tema contemporáneo cuyas consecuencias tienen estragos en los ámbitos más importantes de una sociedad, pero son diferentes dependiendo de la zona geográfica en la cual se analice.

Para entender mejor este tema, la Maestría en Comunicación para la Acción Política y Social, y el Cuerpo Académico de Comunicación y Acción Sociopolítica realizaron la Mesa de reflexión: Los saberes tecnosociales. Efectos en las instituciones, la educación y la cultura política.

Este evento contó con la presencia del reconocido conferencista Fernando Peirone, Maestro de la Universidad Nacional de San Martín Argentina, quien con base en diversos estudios en la materia, explicó, en primera instancia, los principales cambios que han surgido en los procesos de comunicación a partir del uso de nuevas tecnologías. Por ejemplo, el uso de emoticones para describir una acción o sentimiento o las distintas maneras que hay para expresarse de manera instantánea como son las fotos, videos, gifs entre otras.

Lo anterior ha generado que las nuevas generaciones adopten nuevos mecanismos para hacerse entender en un mundo en el cual la tecnología ha jugado un papel doble. Por un lado facilita y agiliza la comunicación entre pares, pero al mismo tiempo representa un reto de adaptación para aquellas personas que crecieron bajo el sistema de comunicación tradicional, el cual si bien no es obsoleto, resulta poco eficaz para las nuevas generaciones.

Es en este punto donde cobra relevancia el tema de la educación y su relación con los avances tecnológicos, ya que para poder progresar, se necesita que la sociedad aprenda las nuevas vertientes de comunicación, de convivencia y de más factores que imperan en la población de los países de primer mundo. Una educación de calidad permitirá que en un futuro la sociedad pueda enfrentarse a nuevos retos que laacerquen a adquirir un nivel de vida acorde a sus capacidades. Siempre y cuando este esfuerzo en materia de educación sea correspondido por las instituciones públicas y provadas adecuadas para la promoción del desarrollo político, económico y cultural de un país.

Cabe destacar que, como bien lo aclaró el Maestro Fernando Peirone, estos son retos que posiblemente sean característicos de las sociedades latinoamericanas, ya que en occidente la visión es diferente, por lo que como sociedad hispano-hablante (en su mayoría), debemos estar preparados para afrontar estos y más cambios que traiga consigo el avance de la tecnología.